viernes, 13 de febrero de 2009

Hacer el Feisbuc

Muchos de ustedes desconocerán de lo que hablo, pero el Facebook (“feisbuc” en argot popular) tiene revolucionada a toda una generación que nació con la incipiente revolución tecnológica. Primero fue el “Messenger”, ahora también tenemos el “Tuenti”, “Second Life”, el “myspace” y vete tú a saber cuántas decenas de las denominadas “redes sociales”. Todo eso sin contar chats, foros y demás.

Si desconocen de todo esto que hablo, la verdad, ni se les ocurra abrirse una cuenta. Para moverse en el mundo cibernético sobra con tener una dirección de email, el resto son ganas de perder el tiempo (y lo digo desde el total conocimiento pues yo también he caído en las garras absurdas de ciertas aplicaciones de internet)

El Facebook (su traducción literal vendría a ser el “libro de las caras” fue un invento norteamericano por el que todos los alumnos de la misma quinta de un instituto recopilaban en un libro su foto, sueños de futuro, dirección, etc… todo ello ha acabado derivando en que algún oficinista o administrativo aburrido (ellos son quiénes gestan la mayor parte de los inventos de Internet) crease el “facebook” del siglo XXI. Por eso ha surgido la expresión “hacer el feisbuc”, que no es otra cosa que perder el tiempo.

Viene a ser como una especie de página personal interrelacionada con decenas o cientos (eso ya depende de uno mismo) de páginas de amigos en las que se intercambian fotos, mensajes y muchas cosas más, test, encuestas… el problema de todo ello es que muchos desconocen las entrañas de este engendro, y es que todo lo que uno coloque acaba siendo visualizado por todo el mundo, conversaciones fotos… el grado de intimidad es nulo (en un chat o el MSN existe la privacidad) y corres el riesgo de que uno acabe relacionándose con gente vía internet y se pierda el contacto humano.

Porque si algo tiene el Facebook es que puede ayudarte a reencontrarte con amigos del colegio a los que habías perdido la pista o tenerte al corriente de colegas que residan en lugares lejanos. Eso es positivo. Pero lo que roza lo absurdo es que se utilice como red de comunicación con tu vecino de la casa de enfrente.

Y es que cuando más avanza este mundo y la gente se abre y expone más al mundo cibernético, en el día a día, en la vida real, al gente se vuelve más reservada y porque no decirlo, maleducada. Esa vecina tuya de 18 años que es incapaz de contestar a tus buenos días en el ascensor es la misma que luego se pone en top less a la primera de cambio con cualquier desconocido del “Messenger”. O ese vecino tuyo que agacha la cabeza cuando vas a saludarle acaba casándose con una argentina que ha conocido en un chat. ¿Hacia qué sociedad estamos avanzando? O sencillamente ¿estamos avanzando?

PUBLICADO EN MICRO EL DIA 12 DE FEBRERO DE 2009

2 comentarios:

Browner...Seguro? dijo...

jajajaja... pero que haces en el "Feisbuc".. es verdad, con el messenger tenemos de sobra lo demás tiene demasiado peligro

ender dijo...

demasiado tiempo pasamos delante del ordenador....