jueves 4 de junio de 2009

¿Estudias o trabajas?

Mis disculpas. Sé que algunos esperaban que, en estos días en los que estamos, hablase de erecciones (Perdón, quería decir elecciones, pero como éstas provocan el resurgir de los instintos más básicos y animales se ve que la escritura me ha traicionado). Pero la verdad es que las Europeas no son sino como los torneos de verano de fútbol… para fanáticos y gente aburrida. Y como dichos partidos, solucionan poca cosa. Vienen a ser como unos entrenamientos pero con público, poco más.

Hoy me gustaría reflexionar sobre la polémica acerca del proceso de Bolonia donde, parece ser, que lo que se pretende es una privatización del ámbito universitario, asemejándolo al modelo estadounidense, en el que la educación pública está totalmente desprestigiada. Si es así (pues la verdad es que esto de Bolonia es un galimatías) la verdad es que la cosa pinta mal, pero lo cierto es que el sistema universitario actual, al menos en lo que a España concierne es, cuanto menos, bastante penoso y mejorable.

La universidad se ha convertido en un mastodonte institucional por el que pululan muchos profesores anquilosados en métodos docentes y apuntes antediluvianos, cuyas preocupaciones básicas giran más en torno a congresos y publicaciones que a la docencia y a la transmisión de métodos y conocimientos.

Bajo el lema de “universidad para todos” se esconde una farsa. Una farsa que empezó a gestarse cuando desde los ochenta la gran mayoría de padres se empeñó en que, por las buenas o por las malas, sus retoños fuesen universitarios. Al precio que fuese. En mi época escolar el que iba al FP (formación profesional) era el “burro”, el resto debía ir al “insti” y llegar a la universidad. Aunque sea entrando en carreras que sobra con tener un cuatro en selectivo…

Una sociedad debe tener de todo, desde carpinteros a abogados pasando por basureros o ingenieros. Con esto no hago un alegato a la ignorancia ni mucho menos (no hay cosas que me repatee más que la gente que se jacta de no saber, de despreciar los conocimientos como cosas inútiles o poco prácticas). Siempre se debe potenciar el estudio, pero una universidad que vive al margen de la sociedad hace flaco favor a ésta.

Debe haber correlación entre la formación universitaria y el mercado laboral. No puede ser que se licencien más de 400 historiadores al año en la Comunidad cuando apenas hay trabajo para un centenar. No es lógico que tengamos a decenas de psicólogas trabajando de dependientas, filólogos vendiendo puerta a puerta y matemáticos llevando las cuentas de un bar.

Los españoles son los que más se extienden a la hora de alargar los años que pasan en la universidad. Digo pasan porque hay centenares de casos de gente que tarda siete u ocho años en acabar la carrera. No hablo de ingenierías o Medicina, hablo de Empresariales, Derecho, alguna técnica o la propia Historia… ¿Sabían que con aprobar el 10% de un curso (una o dos asignaturas) no te echan de la facultad? ¿Qué absurdo es éste?

PUBLICADO EN MICRO EL JUEVES 4 DE JUNIO DE 2009

1 comentarios:

Browner...Seguro? dijo...

Bolonia no esta tan mal... el problema es el desconocimiento y que muchos hablan si saber realmente de que.