
Un polvo sin orgasmo, ¿es factible? De inicio no lo parece, pero se puede dar... Por decirlo de otra forma, no es el “original” pero existir existe. La vida está repleta de sucedáneos. Tenemos la cerveza sin alcohol, la sacarina, etc… gracias a la química y la inventiva humana se consigue sustituir lo insustituible.
Todo se hace en pos de la salud humana, la salud física. En cambio, existen otro tipo de asociaciones aparentemente imposibles y que no se pueden sino calificar de absurdas que afectan a la salud mental y que se han puesto de moda con la llegada de las elecciones.
Por un lado parece ser bastante lógico que los que van a ser nuestros próximos representantes políticos fuesen gente honrada y libre de toda acusación o atisbo de ilegalidad. Hablando en plata: los mangantes deberían estar fuera de la política. Pero aquí chocamos con algo que es más misterioso que la Atlántida o los unicornios: el funcionamiento interno de los partidos. Pocos partidos políticos tienen sus listas libres de imputados por algún u otro delito. Lo que debería ser algo excepcional se vuelve habitual aquí en la Comunidad Valenciana. Alguno se tomará el resultado electoral como un veredicto y no lo es, una cosa es la justicia y otra lo que se vota. Una de las claves de la democracia es la separación de poderes. La contradicción es que muchos imputados han rogado ir en las listas para así aprovecharse de la protección jurídica que otorga el acta de diputado… ¡Qué triste!
Llegan las elecciones los absurdos aparecen por doquier. A veces parece que Valle Inclán y su esperpento sea uno de los autores más leídos por los políticos valencianos. Pues si no, no se explica cómo se inaugura una biblioteca sin libros, un hospital sin quirófanos o un aeropuerto sin aviones. Meses después de estas inauguraciones hechas a toda prisa para no incumplir con la ley electoral, que se sepa ni en Villareal pueden leer (pero sí visitar la biblioteca, parece ser que hasta las amas de casa montan en ella merendolas y las bolilleras van allí a disfrutar del aire acondicionado) ni en Castellón ha aterrizado ningún avión, con lo que los castellonenses pueden seguir disfrutando de sus paseos por pistas de aterrizaje, modalidad única en el mundo. Una pena que Dalí no esté vivo, con esta casta política imbuida de surrealismo, ganaba las elecciones sin despeinarse.
Gracias a Dios o por su culpa, a la hora de inaugurar el hospital, al menos no se olvidaron de incluir a los médicos.
PUBLICADO EN MICRO EL JUEVES 12 DE MAYO DE 2012.


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